miércoles, 1 de julio de 2009

Héroes desconocidos

Hay tantos héroes desconocidos entre nosotros, personas que viven su vida creyéndose normales pero que realmente son unos héroes para alguien (o para muchos).
Ni qué decir de la mamá soltera que hace maromas para que la plata le alcance para que coman sus hijos o el alcohólico en recuperación que todos los días lucha contra la sed: u-n s-o-l-o d-í-a m-á-s...
Pero esta vez me quiero referir al niño de mi pueblo que todos los días lleva a su papá ciego hasta el autobús de las seis de la mañana, lo acompaña hasta que el autobús llegue y cuando llega lo sube y lo sienta en el transporte. Este niño tiene como doce años, pero hace eso desde más o menos los nueve, todos los días, soy testigo.
Sin mal humor, sin refunfuñar, sin prisas, ahí está haciendo algo que para él es tan normal y que no sé cuántos niños de su edad harían. ¿A cuántos les repugna la mera idea de levantarse tan temprano?
El señor se sienta en el autobús y algunos kilómetros adelante otro héroe lo espera también todos los días para ayudarlo a bajar y llevarlo a su trabajo (supongo) . El segundo héroe es su hermano pues el parecido físico es innegable.
Y el héroe también es el ciego que todos los días sale a trabajar en un pueblo pequeño de un país latino con todas las barreras arquitectónicas que se les ocurran en su camino, ah !!! pero no en su espíritu.